lunes, diciembre 24, 2007

Horóscopo

Tendrás y tendré...
Serás y seré... seremos sin escapatoria (guerreros o huellas)
Iremos (idas y vueltas, kilómetros sobre kilómetros)
Me dirás...
Sentiré...
Lo más rápido... lo más lento... lo más relejado... lo más tenso (que los segundos nos permitan)
Estaré... AHÍ....
....siempre AHÍ...
Te moverás, bailarás (aunque sea una danza que de tan exótica, sea irreconocible)
Huirás del allá (el que está cada vez más lejos... en el norte, en el sur... a cada paso que das.... cada vez más lejos)

Yo ahí... tú allá...
Mi ahí... tu allá...

miércoles, diciembre 19, 2007

Tiempo de Vocales

Se toma dos aires para responder, un parpadeo, un segundo o un momento compuesto. Espera el abrir y el cerrar, la duda y la confirmación, el final de la articulación. Aguarda el tiempo que ya sabe que necesita, el rutinario, el mínimo, el necesario. Aguarda para responder... pero también para preguntar.
Cuesta el mismo tiempo hacerse de la valentía para responder, como embeberse del coraje para preguntar. Cuesta el mismo tiempo de dos porciones (una tímida y una prepotente). Como el familiar día y la lujuriosa noche, como el contacto de sus labios y las caricias de sus lenguas, como son y serán las consonantes... letras simples con letras adentro, letras sueltas con esqueleto, letras rítmicas con tiempos muertos, tiempos eternos y tiempos vivaces, fugaces, descarados, impulsivos... tiempos de vocales.

sábado, diciembre 08, 2007

Gota de sangre

Se me escapa la última gota de sangre, al tiempo que muere un supuesto suspiro y se desintegra mi aliento. Se me escapa la última gota de sangre y ya sin fuerzas dejo de transmitir.
Se me escapa la última gota de sangre y no puedo moverme para retenerla (ni siquiera pensar, o generar el pensamiento, de que debo impedir la fuga).
Se me escapa la última gota de sangre por todos los poros y orificios. Es una gota de sangre evaporada, es una gota de sangre en el aire.
Se me escapa... se escapó...
Me envuelve y me ahoga, me asfixia ya muerto, y en el recuento de penas y culpas... solo me pesa saber que dejé una gota de sangre, una inútil gota de sangre. Cuánto hubiese dado por una de agua...

martes, noviembre 27, 2007

Las pensantes condenadas

Obedientes discípulas, forman un círculo de histérica perfección frente a su orador. Sumisas pupilas, se disponen (se someten) sin quejas ante el sermón del Sr. (Don o como sea). Fieles alumnas, oyen, aprenden y memorizan, para luego repetir, explicar e inculcar las enseñanzas de su maestro.
Externos revoloteadores, agitadores malnacidos, que van atentando contra la mítica figura del jeque. Coquetean con las aprendices y le ofrecen un sinfín de banales manjares, poco pretenciosos, tangibles, concretos, placeres auténticos, etéreos... pero reales.
Es en la incertidumbre de las esclavas donde el perfecto sistema de reproducción de esta nueva forma de vida, es atentada. El Dios este... de palabra santa... tambalea en su trono, ataca la conciencia de sus chicas (en un último intento de conservar su rebaño) y dice palabras que riman un conjuro.
Hechizadas algunas, siguen bebiendo de esa sopa (con ojos de rana), rebeldes las otras son desterradas... y, metafóricamente, convertidas en ranas (aunque no lo parezcan).

jueves, noviembre 22, 2007

Una (nueva) frustración

Definir el concepto de frustración, en el estado en el que me encuentro, es que casi tan ridículo como referirse al odio luego de padecer una traición (de dimensiones considerables). Quiero decir que me siento frustrado, aunque no se si objetivamente los síntomas se corresponden.
La primer sensación, la que en algún modo me inclino para dicho diagnóstico, es la de creer que no voy a llegar (esto se aplica a tareas, caminatas, tiempo y espacio).
El segundo padecimiento se desliga perfectamente del anterior: no solo no llego, sino que estoy perdiendo mi oportunidad. Cae de maduro, luego de cualquier análisis, que "la culpa" se ha sembrado en mí. ¿Por qué se da ésto? Por el simple hecho de que: estoy desperdiciando, desaprovechando, malgastando, etc. ... un sinfín de posibilidades que se me presentan y que me auto-fabrico.
Traiciono mis propios sueños y deseos. Soy frente a mi mismo el peor jugador de mi equipo.

De la anterior frase surge uno de los puntos de mayor interés y que puedo atentar contra mi sentencia. ¿Es tan egoísta el sentimiento de frustración?
En mi estado actual, no puedo dudar, lo es... y en grados superlativos. Es un desprecio personal como así también una incapacidad imposible de compartir.
Sin embargo, debo aclarar, que desde mi perspectiva, ese egoísmo existe también por un falta de aprecio o respecto hacia los demás. Concretamente no están a la altura de padecer, sufrir, llorar mi frustración como ella lo merece.

Es por esto y porque la angustia ahoga, y sin aire nadie escribe, que digo hasta pronto... nos vemos en la meta..............................................................................

domingo, noviembre 18, 2007

La tortura de la admiración

En este momento los ojos del hombre solo pueden observar la boca de la dama. Boca de labios sugestivos, eróticos, sensuales. La mirada del hombre sigue firme, hipnotizado por la belleza de aquella boca que alguna vez lo ha besado.
En este momento los ojos del hombre, que ya han saboreado las curvas prominentes del cuerpo ajeno, el cabello y sus miles recortes, solo pueden dedicarle antención a la boca de la dama. Boca que esconde un mundo, con sus propias condiciones climáticas, sus calores, sus humedades, sus brisas de fresco aliento. Es en aquel refugio en donde se pierden los ojos (las pupilas y todo lo demás) del hombre.
En este momento los ojos del hombre, que intentan ir más allá, que quieren buscar la altura, que ansían estar frente a los suyos (su boca también anhela encontrar pareja), solo pueden contemplar la boca de la dama. Los ojos bobos y delatores del hombre, padecen la tortura de la admiración.

jueves, noviembre 08, 2007

Puedo verme

Puedo verme
significa que puedo verme.
Mis ojos se disponen, me corresponden y cumplen su obligación
y puedo verme
significa que puedo verme.

Frente a un trozo de inexplicable origen, de des-interpretación pseudo filosófica
puedo verme
significa que puedo verme.

Rebota mi cara, dada vuelta, es una copia de mis facciones, con sus detalles, virtudes, defectos, errores, horrores, ocultos y no... ya no
porque puedo verme
significa que puedo verme.


Dedicar tiempo, dedicarme, a reflejarme, a imitarme, a no ver a los demás
NO TE VEO
NO LOS VEO
no entiendo de sus curvas, sus contornos, tus piernas que atadas a tus caderas no son tus ojos incrustados en tu cara/cabeza con pelos y el brillo también está ahí... en el trozo, en el fragmento, en el milagroso elemento... mi brillo sobre la suela de agua cristalina, mi brillo todo sobre el espejo...
y es que puedo verme
significa que puedo verme.

Duerme, descansa... o acaso solo tiene los ojos cerrados

Duerme, descansa... o acaso solo tiene los ojos cerrados. Su expresión de molestia, de mal sueño, de mujer indefensa ante un saboteador... ¿es acaso un farsa?
¿Será su disgusto por oír mi voz?
Me pregunto en silencio... le pregunto susurrando.

Sin responderme sigue tendida cerca mío, como desde el primer día en que nos acercamos (antes, a la distancia, sólo podía apreciar su condición de mujer y madama). Pero un día, se acostó en mis pies, sobre ellos (o mis piernas, es lo mismo), y desde ese entonces ahí reposa.
¿Duerme? ¿Hoy duerme? Ya lo ha hecho antes, hundirse, perderse en el más profundo sueño, un encantador sueño azul (con príncipe y todo). Sin embargo, algo me dice que no está soñando, que está de este lado (más al lado mío que de otros).

¿Descansa? ¿Hoy descansa? Tanta veces ha visto pasar las nubes, los rayos, los truenos (mi voz caprichosa), contemplando y callando, observando enmudecida, ignorando con desprecio... dejandome hablar y repetir vulgaridades... diciendome "sí" como a los locos... gastando energías en proyectos ajenos a mi y el comfort de mis piernas. Pero no hoy... debería estar más ausente, no tan atenta.

¿Es que acaso solo tiene los ojos cerrados? ¿Hoy tiene los ojos cerrados? ¿Me oye, me siente, me interpreta... pero no quiere verme? ¿Me dedica tiempo, esfuerzo, me alienta... pero no desea mirarme? ¿Será que me recuerda de memoria? ¿Será que aun no me olvidó? ¿Será por todo lo que fuimos*?

Será hasta entonces...
Así será ...................................... hasta la vista
... hasta que te canses y descanses...
Así será ...................................... hasta la vista
.... hasta que duermas.




* Fragmento de Será -Las Pelotas

domingo, octubre 21, 2007

Consideración sobre la vida

Derrumbando mitos y leyendas... así transcurre la vida. Desprestigiando a aquella ex- voz interior, a aquel narrador de consejos. La filosofía del ídolo corriendo en busca de la atención del fanático, antes era tortuga y ahora es libre, que antes era abeja... y ahora está avispado.
Sin embargo, la vida no es una clase más de Kung Fu; no hay un maestro y su pequeño saltamontes (aunque las similitudes a veces nos hacen creer que sí). La diferencia no está en lo mas superficial, o en la "simple vista", sino en el interior más vulgar del asunto. El profeta de la vida, o a aquel al que hoy traigo, no es más que un imitador de algún otro conocedor de "verdades". Cual peregrino, mártir, o personaje televisivo, reparte conceptos, decisiones, posturas a tomar, que no son más que obviedades decoradas con luces intermitentes (llaman la atención, pero no te dejan ver nada claramente)... en otras palabras, estos cualunques son españoles que reparten vidrios de colores...
¿Pero que hay de los indios?
Existen... sí, ahí están. Caen una y otro vez frente a los cuentos de estos sujetos. Les obedecen, los idolatran, y "metaforicamente" también le dan uvas en la boca. Pero no hacen esto, y eso es importante aclararlo, como esclavos, sino que con ganas, y hasta con culpa (creen que no merecen tanta consideración).
Entonces, y volviendo al tema (y para concluir también) la vida es una constante cadena de superación donde adoramos y desmerecemos a oradores con coronas (a las cuales como perros obedientes, les quitamos antes las espinas)

lunes, octubre 15, 2007

Sonrisa

Pero si es cierto que fue su sonrisa... ya que frente a su belleza solo me quede atonito, y viendola bailar (bailando conmigo) solo atiné a contemplarla. Es así que determino que fue su sonrisa. No estaba todo el tiempo dibujada en su rostro, no era abusiva en ese sentido. Esporádicamente, intermitentemente (justificadamente), frente al acto encantador (cualquiera que fuese), aparecía acompañando a sus ojos que se achicaban (y achinaban) y sus pómulos que reclamaban protagonismo.
Trate de estar a la altura de la situación, esbozando siluetas de... pero era entre torpe y atolondrado. Era mi sonrisa o larga, o confusa, o desubicada y tan lejos de de ser atractiva, era repulsiva.
Entonces decidí dejar de intentar, opté por caer hipnotizado, por gozar de la inspiración, por decidarle un texto, y hacerle saber que si aun pienso en ella... fue por su sonrisa.

... de vida

Comienza cerrando la mano, concluye en puño. Intimidantes nudillos de dedos con anillos, que se preparan para un golpe, reciben antes un beso (una muestra de afecto). El aire ayuda y la piña recibe doble envión. Un ráfaga de viento (extensa y feroz) es cómplice del ataque y se lleva consigo el grito de la víctima... aunque no evite el estruendo de la caída.
El atacante observa al malherido. Lo escupe respetando cierto rito. Lo amanza e insulta (a veces al unísono). El atacado dejó de prestarle atención aun antes del derechazo... estaba "viendo" como su vida pasaba delante suyo.
Sus primeros años, sus primeros pasos, sus priemeras palabras... sus primeros todos... y empezó con los segundos... su segunda experiencia sexual y vino el golpe su segundo trabajo y comenzó a caer su segundo antes y se estrelló contra el suelo y gritó y lo embistió una ráfaga de viento y ahí se fueron... su dolor, su grito, el viento... y sus últimos segundos de vida.

lunes, septiembre 17, 2007

Cuando suenan las canciones *

Inesperado brote de ansiedad, falta de aire, ahogo, lágrimas prematuras, gemidos, quejidos, suspiros, reproches silenciosos, angustia, desesperación, admiración, anhelo, deseo, emoción, alegría, copia barata, palabras torpes, musa, música... melodías distintas y frases hermosas que me dan ganas de hacer y deshacer, crear y romper... morderte y besarte.





* Sonido ambiente: Javiera Mena

domingo, septiembre 16, 2007

Mi propia medicina

Hoy condeno las incertidumbres que solo requieren correr un riesgo. La estúpida batalla entre el bien y el mal. Obvio que elegimos ganar. Obvio que queremos vencer. Sin embargo dudamos... y en el peor de los casos, preguntamos.
-Fulanito, fulanito -dicen algunos con voz de nena pequeña que tiene intenciones de generar hasta lástima en el prójimo- que me conviene más... esto o esto*.
* Claro está que el primer "esto" es equivalente (en la metáfora mas vulgar) a oro... y el segundo "esto" a piedra.

Dedicamos tanto tiempo al debate simplón y perezoso que por momentos nos convertimos en algo realmente inútil e incompetente; siempre a la espera del bochorno final.

¿Y cuál es acaso la máxima humillación?
El momento en el que festejamos, y hasta comentamos satisfechos, nuestras propias conclusiones y/o decisiones.

Somos payasos sin gracia buscando una carcajada o peor... somos la burda imitación de un espectáculo de medio tiempo ansiando una aplauso sincero o peor... somos los que despliegan buena educación y modales, los que acentúan bien las palabras, los que algunas veces contradicen pero otras están de acuerdo, los vamos por ahí sembrando inquietudes (con la sutileza de un gato que ladra) que no pueden generar ningún pensamiento inteligente. Sí, eso somos...irritantes filobaratos quejosos y desvergonzados.

He dicho.......................................................................

domingo, septiembre 09, 2007

Carne fresca

Por primera vez se involucró, sin querer, sin optar, con dudas… pero entró. Un recipiente de porcelana antigua, sucio, muy sucio, con polvo, con manchas, lo recibió… y en él también estaban todos los otros. Distinguiéndolo a él, el resto son los otros, pero debe quedar en claro que los otros nunca aceptan su condición de “otredad”, cada uno de ellos es eje y punto de partida. Partidos entonces, fraccionados, envueltos y revueltos, confundidos, hermanos de todas las edades, apuestan por la última uva del racimo.

Asomó la cara, para mirar con los ojos, escuchar con los oídos y oler con la nariz. Pero tan agresivas y descompuestas las sensaciones, tan desagradables, que la imágenes le taparon las fosas nasales, y los ruidos lo enceguecieron, los olores le enceraron las orejas, y quedó tan inútil… tan acorde.

En el recipiente, en el caldo que los comprimía, no dejaban de ser pedazos de carne a punto de ser devorados. Siempre a la espera, desde la ignorancia, hasta la resignación. Carne muriéndose. Y él, particularmente él, carne fresca.

La vieja receta

Desesperado, recurre a la vieja receta. Tiene fe y experiencia en ella.
Desempolva los cuadernos y recolecta momentos pasados, sucesos destacados en los márgenes de las hojas descuidadas. Elije entres las mil voces que ahora le hablan. Bautiza a dos personajes que delaten algún juego de palabras. Los involucra en un tiempo análogo y algún lugar deseado. Los obliga a hablar.
Él repite un sinfín de expresiones carentes de estilo, pero que sin duda roban desde una sonrisa (pasando por un beso) hasta un corazón. Ella sólo se enamora.
Él se arriesga, corre, salta, mata, salva, llora (porque es sensible), crea, regala, da...
Ella admira, festeja, sonríe, disfruta, pide (porque necesita), goza, recibe, ama...

Y luego deja de escribir.
Cuando encuentra en las palabras ordenadas el mensaje en clave, abandona (algo satisfecho) la pluma. Publica el resultado (lo expone en donde pueda)... y luego se sienta a esperar.

domingo, agosto 19, 2007

Ex obra maestra

Te zarpas en abstracto. Sos peor que un espectro, sos un mamarracho. Sos demasiado aburrido para dar miedo y demasiado lento para pasar de largo. Te veo, ahí estás... ¿era esa tu gracia? No das ni para circo, mucho menos para café concert. Nadie va a escribir un libro sobre vos, y sólo yo (que soy más patético) te dedico algunas palabras.
Sos un caso perdido... y nadie te está buscando. No van a pedir una recompensa por tu captura. Nadie va a llorar si no estás. Es que acaso muy pocos te conocieron y para ellos eras solo un rumor... un delirio, un proyecto... un capricho.

Ahora estás temblando porque sabes que de mi depende si seguís respirando... pero vas a morir seguro. Tarde o temprano. No te quedan más de 15 segundos de vida... no tenés mucho más que 6 renglones para escapar...

Y no... no te dejo.
Y te entierro carajo... es que no te banco...
¿Obra maestra?
En que estaba pensando ...............................................

¿Si o no?

¿Será porque las serpientes no clavan sus dientes acaso en su propio cuerpo, que sin pudor atacan a las ratas que capaz porque no se muerden entre ellas, lastiman sin descaro a los hombres?
¿Le roba sol una flor a otra sin educación para que la abeja mas astuta, sin convidar a las suyas, le arrebate el polen y así fabricar en el panal la miel más sabrosa que el hombre simplemente toma?
¿Se aglutinan los días para encerrarse en meses que ansiosos se pegotean para transformarse en años que el hombre, simplificando, los envuelve en vidas?
¿El sol se marcha sin desgano y le da pie a la luna, que invita en ocasiones a las estrellas, y juntas desaparecen a la hora señalada, pues en estas idas y vueltas, el hombre extraña?
¿Destaca el hombre al hombre, para que el hombre odie a ciertos hombres y seleccione del resto de los hombres algún hombre para amar?
¿Las respuestas se sumergen en tu cuerpo para luego estallar y provocar así movimientos exactos que regalan insinuaciones que como hombre que soy nunca entiendo?
¿Si o no?

miércoles, julio 18, 2007

Carta de amor

Soy a imagen y semejanza. Soy el espejo (el reflejo) de un sin fin de atractivos bocetos o mamarrachos con ligeros destellos de "algo". Ese "algo" es variable, independiente uno de otro, pero respondiendo siempre a ciertos parámetros. Evidentemente no llego a reconocerlos todos, y hasta es posible que no distinga a ninguno. De lo que si estoy seguro, es que no hay hoy en mí, nada que no haya en algún otro. Sin embargo es esencial destacar que la articulación de todo eso es propia.

Yo decido cuanto de él aprovecho, o cuanto de ella tomo prestado. No será mi risa (la original risa) de la misma persona de la que es mi llanto. Como así tampoco son mis suspiros arrebatados de a quien le extraje los gritos. La melancolía es de un señor mayor, la picardía de un niño. Los comentarios agudos son de mi madre, y los obscenos de algunos amigos íntimos. La forma de caminar es de varios íconos populares (incluyendo a la Pantera Rosa). Son mis manos torpes como las de mi hermano, y mi elegancia es la de cualquier aspirante a... Mi aprecio por lo bueno es tan subjetivo como el del propio ser humano, y mi repulsión a lo desagradable, como la de la mayoría. Mis miedos son impuestos, mis sueños aconsejados. Mi amor... y de esto se trata... mi amor por vos, no es la excepción.

No fui yo quien te descubrió, ni fui yo quien te destacó. No te vi hermosa por primera vez, ni magnífica, ni perfecta. No te amé primero, ni te amo hoy sólo... No te entendí sin ayuda, ni te gozo en soledad. Pero la selección, el ensamble de las porciones... eso si corre por mi cuenta.

Es por todo esto, que mucho no entiendo.

No entiendo que me atrajo, no descubre cual es aquel "algo"... pero creo intuir, y es esta mi declaración formal, que seguramente algo me habías gustado.

lunes, julio 16, 2007

Recuerdo enterrado

Un recuerdo de todos los que tengo, una vieja historia, se viene entrometiendo entre mis fantasías. Sin previo aviso, algo fastidiosa tal vez, orada mi mente y consigue que le ceda terreno. Formalmente la invito a pasar... realmente me conquista a su paso.
Pienso entonces, cuando puedo, como revertir esta situación. Si bien hoy la anécdota me produce algún placer, se que es casual... que tiene carácter de antojo. Mañana (digo mañana porque es lo próximo que viene, mañana tal vez son segundos) va a volver a su papel de estigma. Eso se lo sé... estoy seguro... ¿Pero que hacer al respecto?
Olvidarlo es imposible... lo mejor es enterrarlo.
Enterrarlo en el fondo de mi memoria, enterrarlo y dejarlo sin aire... enterrarlo bajo tierra, húmeda tierra... tierra negra de pantano, tierra y barro, entre musgos, hierbas malas y tréboles... bajo tierra y a oscuras por las noches, con sólo un rayo de sol, escueto, a la hora del mediodía... sí, eso... matarlo y enterrarlo...
pero con cuidado
pues aun muerte y enterrado, puede florecer.

domingo, julio 15, 2007

Terciopelo *

Sus ojos se iluminaron. La pregunta que tanto deseaba responder por fin había llegado. Se recogió un mechón de pelo que la molestaba y lo situó detrás de su oreja. Se mojó los labios suavemente, lo miró directamente a los ojos y respondió:

- No.

En este punto tan temprano del relato debo hacer una interrupción y explicar que no es que ella tuviera tales niveles de sadismo y crueldad como para estar esperando una proposición que sabía luego negaría rotundamente, sino que la pregunta había sido formulada de manera engañosa. “¿No te querés casar conmigo?”, había dicho él. Por lo tanto, ella debió responder negativamente no para afirmar la negación sino, justamente, para negarla.

Desafortunadamente, quien no había reparado en este detalle era el otro par de ojos que se encontraba aquella noche en la habitación, que inmediatamente se llenó de lágrimas y rompió en un llanto desconsolado. No había tenido tiempo de sacar de su bolsillo la pequeña caja forrada con terciopelo rojo que contenía el anillo de oro de 8 kilates.
Ella creyó que el llanto era alegría, y lloró también. Y lo abrazó. Y lo besó. (No se acordó del anillo).Y lo desvistió. Y se acostaron y durmieron juntos.
Cuando abrió los ojos él no estaba acostado a su lado. Extendió la mano y las sábanas estaban frías. Jamás lo volvió a ver.



* Texto del Sr. Lucas Lopez Winnie (amigo de la casa)

sábado, julio 14, 2007

Variante

Me aventuro a buscar la mínima alternativa, la variante escondida. Con pico y pala intentó destruir mis dientes y así dar con los conceptos que no exceden lo vulgar, pero que viven entre ellos.
No más amor y odio, no más blanco y negro... no más sol, no más luna, pero tampoco estrellas, nubes, cielos. No más rosas, ni ninguna flor. No más luminosa oscuridad perpetua y efímera. Entonces tampoco las horas, los días y sus derivados; ni el éter, el espacio y sus conjuntos. No a la muerte, no a la vida, no a la pureza, no a lo salvaje. Ella no es ángel ni demonio, no está arriba ni abajo. Y no tiene esos ojos, ni esa boca, ni aquel pelo... no es igual ni distinta, ni especial, ni mediocre. Sin sabor dulce o amargo.
Es una porción posible de matices y ocasiones, regido por azar matemático. De silueta en suspenso, en equilibrio con el borde de la cumbre a comparar. A distancia (considerable en circunstancias) de todo lo que es...
Será mi opción entonces... mientras lo sea.

lunes, junio 18, 2007

18 de junio

Mordeme, mujer, mordeme fuerte... el cuello y en el resto del cuerpo también. Arañame, quiero las uñas bien largas, clavalas, haceme sangrar... pero que a la vez me duela. Pegame si no me callo, pegame si no grito, si no lloro, pegame y que lo sienta. ¿Cómo tengo que pedirlo? Lastimame, no dejes lugar en mí sin una herida abierta, sin un poco de todo lo que quiero, lo que necesito, lo que te pido. Marcame
Y si eso no sirve, cuidame, sin dejarme un minuto solo. Abrazame aun cuando no tenga frío, cuando no lo pida. Conteneme en exceso, que para mi nunca es suficiente. Dame cariño, afecto descarado, acaramelado. Prometeme, inventame, decime, haceme... marcame.

lunes, mayo 21, 2007

Distinto

Esta vez era distinto, casi opuesto, lineal como hilo de baba. De principio a fin, opuesto... porque tenía un principio claro... y porque tenía algún fin. No pudo escaparle a las sucesiones; en realidad no lo intentó. Antes había hecho esa prueba tonta de saltar etapas y ahora perecía que estaba en cámara lenta. Eso... cámara lenta... lentitud, ir despacio, tranquilo, con cuidado, para saborear, para sentir, para extender el orgasmo... eso... extender el orgasmo...
el placer infinito,
ni tan banal ni tan divino,
ni tan real ni tan ficticio,
ni tan igual, ni tan distinto...

domingo, mayo 20, 2007

Primeras palabras

Si ya las primeras palabras son un esfuerzo, el reciclado de otras tantas, las mismas que pensé (que dicen decir) pero ordenas o estancadas, no vale la pena invertir ni tiempo, ni espacio, en tal insignificantes expresiones… Mas, si es todo lo contrario, bienvenidas sean: si son palabras que forman historias, que reviven aventuras, que suturan heridas, que traen a nuestro frente lo que sucede al costado (o a nuestras espaldas), si me cuentan como reaccionan tus huesos cuando te beso, o como se eriza tu piel cuando estoy a punta de ahogarla. Las recibo con gusto también si son letras enamoradas entre sí, histéricas, de mil interpretaciones, si se ríen en mi cara, si no se callan, si gritan y susurran, y aun siendo palabras a veces callan, y en el silencio se regocijan y juegan, saltan y brindan. Las espero ansioso si entre ellas se escapa una promesa o un deseo, o si son palabras de un chico a una chica, de abajo hacia arriba, entre besos y demases, entre armonía y puterío, de lenguas sucias o de las lavadas con jabón. Las retengo con recelo porque entiendo que así las protejo, y no doy margen ni tregua, no las presto ni las comporto, ni siquiera las muestro o insinúo… no las digo, no las escribo, nos las fuerzo…

domingo, mayo 06, 2007

un viejo y una vieja

frente a frente
juntos... frente a nosotros
dos viejos
besandose en la boca
un viejo y una vieja
se dan un beso mojado
mojado el labio de arriba
mojado el labio de abajo
con lengua
con baba
con dientes de leche
tibia
con lana, con frío,
con equilibrio
justo... frente a nosotros
dos viejos viejos
viejos blanco y negro
un viejo y una vieja
viejos con poco pelo
viejos arrugados
viejos que si pueden
se besan nuevamente

domingo, abril 01, 2007

Alas

Intentando decir, queriendo expresar. Si nunca fue bueno con las palabras, porque iba a serlo hoy. Se limitaba a frases prefabricadas, conceptos de interpretación limitada. Para él todo era literal, aun lo abstracto, aun lo que no que quería que fuera. Y por eso aprendió a volar.
Mutó, evolucionó, simplemente cambió. Quiso alas, y tuvo alas. No era un pájaro, no insinuaba un pico, tampoco plumas. Eran alas de las que sirven para volar, para deslizarse, para viajar, para hacer lo que uno quiere hacer, lo que nace de muy adentro (que el situaba sobre el corazón, pero bajo las costillas). Alas significantes, alas charlatanas. Y por eso las sacrificó.
Dejó que las bestias curiosas las corrompieran, las insultarán. Comenzaron por quebrarse, y él se sintió a gusto. Sabía que estaban por llegar las tijeras, las cuchillas, las navajas, las sierras. Sabía que iba a poder gritar: "Me cortaron las alas"

domingo, marzo 25, 2007

Jugo de limón

A veces no está inspirado, pero sin embargo escribe igual.
Se le ocurren dos frases lindas, una palabra atractiva y una idea (o excusa).
A veces gusta, a veces no tanto... pero sólo eso.
A veces escribe y se le antoja jugo de limón.
El jugo de limón no lo refresca, pero le gusta... solo eso...
aunque para mi, más que un antojo... es una excusa.

Noche/anoche

Las palabras de hoy son mías, me pertenecen. Las articulo a mi antojo. Entonces no te sorprende que noche y anoche sean lo mismo, que beso y deseo tengan un final de cama.
Es posible que te extrañe la ausencia del "extraño", pero hoy no me nace. Lo reemplazo con un "recuerdo", con cicatrices, manchas, olores.
Y no te pido permiso para párrafos cortos y marea de sinónimos... hoy no dudo y me divierto así.
Y anoche/noche... ¿cómo nos divertimos? Perdidos en el beso/deseo dimos las mil y una vueltas, cerraba los ojos y todo perdía estabilidad. "Recuerdo" pedir tiempo, decir basta, me caía con vos arriba, nos caíamos. Pareció gracioso porque en mi cabeza había un anécdota de cerveza cayendo en mi pantalón... y de cerveza en el aire a mancha hubo tan poco tiempo (casi como el que me dí), que tuve miedo de lo brusco y agresivo, del "es" y del "fue". Pero no nos caímos, sí la cerveza, pero nosotros no... y aun así, hoy me levanté. Tanto tiempo en el suelo que la mañana se cansó y la tarde se tuvo que encargar de mí, de que estuviera bien. Y pude estarlo.

- No te escucho bien ¿podés hablar más fuerte?
- ¡Acá!
- ¿"Acá", qué?
- ¡Acá estoy!
- Es verdad, no te había visto... aunque tu aliento me dio una pista.
(y nos reímos... y despues de la carcajada me comí un chicle de olor a menta)

Igual, debo serte sincero... todavía no encuentro las cicatrices...
Aunque aun las busque, fallo...


¿será que no me habré lastimado?

jueves, marzo 01, 2007

Azar

Lo resolverían con un juego de azar, así lo presentaron, así lo aceptaron. Uno ofrecía cancelar una deuda, el otro algo menos valioso, su vida. Las reglas eran simples, básicas y hasta estúpidas. Cada uno arrojaría un dado y el que sacase el número mayor ganaría. En caso de empate, se volvería a realizar la misma maniobra, alternando el orden de los lanzadores (quién hubiese sido primero, ahora sería segundo, y viceversa). Para determinar quien se encargaría de iniciar el juego, una tercera persona, imparcial (tal vez aquí falló todo), escondería una moneda en una de sus manos, las cuales luego ocultaría tras su espalda. Los contrincantes escribirían en un papel la mano que prefiriesen y a menos que coincidieran las opciones escogidas (en tal caso se repetiría la secuencia de escribir y comparar luego), se procedería a develar el misterio y aquel tercero mostraría donde guardaba la moneda. Aquel que hubiese acertado vería rodar su dado primero.

Uno escribió derecha, el otro izquierda. La moneda estaba en la izquierda. El que había elegido dicha mano lanzó su dado y sacó un 4. El que había optado por la derecha sacó un 2, volvió a equivocarse y perdió tanto el juego como su vida.

Aun hoy, los que lo conocieron debaten si fue el azar o el destino. Siempre debaten.

El perfume

Era el olor a una porción de pan fresco en contacto con leche tibia, era el aroma de ropa almidona, era el hedor de los cuerpos superpuestos y su fricción, era el perfume de Patrick Süskind.

lunes, febrero 26, 2007

El camino

Lo vio tendido y lo supo muerto, a lo lejos, a mediana distancia, a los pocos pasos que aun no se animaba a dar. Cadáver sencillo, entre pálido y violáceo, entre tranquilo y perturbado, perfectamente acostado, correctamente revuelto, una mano sobre y otra bajo el pecho, una pierna estirada y la otra aun corriendo, escapando, la cabeza señalando el oeste, sus ojos mirando al sur (siempre mirando hacia el sur) y en la boca medio grito.
Se acercó al muerto, a su amigo muerto y en el camino tropezó y dudó infinitas, por lo cual incontables veces. Le tomó el pulso… en realidad, solo lo buscó. Se percató de revisar todos aquellos lugares que sabía evidenciarían vida alguna, aun cerca de la ingle. Eso implicó desnudarlo, desabrochar la camisa ajustada, de botones impares, aunque con uno ausente (el tercero desde el nudo de la corbata), quitarle los pantalones a un hombre (poniendo a prueba tontos honores), como así también los zapatos, las medias y todo aquello que cubriese su cuerpo asfixiado. Lo confirmó entonces extinto, acabado.
Decidió irse, en paz, dejando a la gracia de Dios el trabajo de guiar a su compañero al edén, a la maravilla de la eternidad, donde los vinos siempre saben bien, las mujeres ostentan cabellos sedosos y los huesos se vuelven mas firmes y resistentes. Se lo imaginó un instante, lo aprovecho en toda su instantánea extensión y muy profundamente lo envidió… y entonces tuvo miedo y aun más.
Terror de que dicho viaje no pudiera llevarse a cabo, de que su amigo quedara estancado ahí, sobre esas baldosas insulsas y terrenales. Cómo podría lo más inmóvil, lo más débil, atravesar los cielos, elevarse, volar, atravesar el universo, deslizarse, flotar… cómo podría atravesar la carne, superarse, traspasar. Decidió volver hasta él y en el camino no tembló, no vaciló. Era su deber socorrerlo.
Fue hacia a sus ojos primero, luego hacia el sur y así miraron juntos una vez más como el viento llega, se va… vuelve.
Sin pensar le acarició el pecho, lo sintió, lo absorbió… lo perforó. Lo abrió entonces, por lo más cercano al medio que su pulso le permitió. Lo destrozó brutal y salvajemente, desespera y ansiosamente. Lo desgarró con uñas, cuchillos, sierras… dientes. Cada vez mas sangre, cada vez mas abierto. Hundió las manos entre tripas, entre todo, entre "eso". Todo lo que pudo sacar, cortar, extirpar… sacó, cortó, extirpó.
Lo vació. Lo dejó libre. Lo ayudó preparando el camino para que su alma llegara al destino que Dios le había fijado… el largo camino.

jueves, febrero 22, 2007

Contagio

Con la boca cerrada, con la boca muerta, tomo entre mis manos sus manos y le contagio temperatura, calor, sudor, dedos, uñas. Las sofoco y protejo, las aíslo y me contagia huesos, piel, carne, venas, sangre. Nos corrompo y deformo, nos mimetizo y nos contagiamos historias, recuerdos, amores, principios, finales. Con la boca abierta, con la muerte en boca, sueltan mis manos sus manos y nos enfermamos del todo.

miércoles, febrero 21, 2007

El búho

Tenía el sueño recurrente de un búho sobre la rama de un árbol de dudosa contextura, de colores callados. El búho se encargaba del no movimiento, de detener las brizas, siempre con los ojos abiertos. Todas las noches trabaja por la calma, transmitiendo calma, haciendo amenas las noches (cualquier noche). Él sabía que era cuestión de cerrar los ojos, esperar quien sabe que fracción de tiempo para que luego apareciera la rama, después su origen y de la nada misma, de su hogar, el búho. Del mismo modo, era consiente de que sólo una campana lejana, de tierras mas reales, con árboles mas grotescos, era suficiente para que el búho desaparecería, así como vino, a la nada, a su hogar.
El hombre soñaba con el búho todas las noches, menos lo sábados y domingos, o las vísperas de feriados... o cuando el búho se tomaba vacaciones.

sábado, febrero 17, 2007

Carmela

Imposible olvidar a Carmela, única señora con nombre propio, mujer de tacos altos y labios rojos. De paso correcto, estrecho y a la vez delicado, Carmela es la presencia que se impone y muerde... y a veces duele. Envuelve desde lejos y a los hombres marea porque es el viento en las aguas... y a veces paraguas. Tiene todos los años y no envejece, experimenta. Desparrama aventuras y ocasos, lencería fina, mujeres adversas, carmelas. Es sal y pimienta, es medidas justas y exageradas. Es utópica, es onírica, es un poco más.
No conozco a nadie que haya estado con ella... pero sospecho que estuvo con todos.

jueves, febrero 15, 2007

Hacia

Hacia abajo, hacia el sur... hacia donde se congestionan los pensamientos, el deseo banal y el heroico, la incertidumbre, la dualidad, donde hibernan las acusaciones sin respuesta, caen verticalmente las certezas y el agua moja porque moja... pero a mí... ¿por qué me moja? Porque lo hace también la sangre.
Hacia eso, hacia entonces... hacia donde somos porque creo pero perecemos porque siento y es miedo... y los contornos no delimitan, asfixian, los nombre encierran y ahogan, el alma tuya es un suspiro y es mi interpretación sobre ella la que deambula y a veces me acaricia la espalda y en el frío me abriga.
Hacia todo, hacia juntos... hacia donde no existen las arañas porque odiamos la arañas, pero existe el odio y la sombra vacila en atacar, vence con su presencia, nos gana tiempo, horas, noches, un dolor de cabeza y otra piedra en el camino, que por momento es eterno, que si no lo oigo lo desmiento.
Hacia ahora, hacia nunca... hacia donde podamos atraparnos pero luego escapar, la desesperación debe ser abatida, la ansiedad, las palabras trabalenguas, las que no bajan de la cabeza, las que horrorizan, los planes macabros, los desnudos que visto y desvisto por el placer de hacerlo, los que invento, los que he visto.
Hacia por, hacia para... hacia donde lloro porque escribo y lloro porque leo, oraciones mutiladas de mi mente en llamas, sospecha e incrimina, es culpable, confiesa bajo juramento, miente pero advierte, es idiota, es evidente, es melodía disonante, encaprichada que incursiona y se entromete y busca abajo... en el sur... donde se congestionan los pensamientos...