Soy a imagen y semejanza. Soy el espejo (el reflejo) de un sin fin de atractivos bocetos o mamarrachos con ligeros destellos de "algo". Ese "algo" es variable, independiente uno de otro, pero respondiendo siempre a ciertos parámetros. Evidentemente no llego a reconocerlos todos, y hasta es posible que no distinga a ninguno. De lo que si estoy seguro, es que no hay hoy en mí, nada que no haya en algún otro. Sin embargo es esencial destacar que la articulación de todo eso es propia.
Yo decido cuanto de él aprovecho, o cuanto de ella tomo prestado. No será mi risa (la original risa) de la misma persona de la que es mi llanto. Como así tampoco son mis suspiros arrebatados de a quien le extraje los gritos. La melancolía es de un señor mayor, la picardía de un niño. Los comentarios agudos son de mi madre, y los obscenos de algunos amigos íntimos. La forma de caminar es de varios íconos populares (incluyendo a la Pantera Rosa). Son mis manos torpes como las de mi hermano, y mi elegancia es la de cualquier aspirante a... Mi aprecio por lo bueno es tan subjetivo como el del propio ser humano, y mi repulsión a lo desagradable, como la de la mayoría. Mis miedos son impuestos, mis sueños aconsejados. Mi amor... y de esto se trata... mi amor por vos, no es la excepción.
No fui yo quien te descubrió, ni fui yo quien te destacó. No te vi hermosa por primera vez, ni magnífica, ni perfecta. No te amé primero, ni te amo hoy sólo... No te entendí sin ayuda, ni te gozo en soledad. Pero la selección, el ensamble de las porciones... eso si corre por mi cuenta.
Es por todo esto, que mucho no entiendo.
No entiendo que me atrajo, no descubre cual es aquel "algo"... pero creo intuir, y es esta mi declaración formal, que seguramente algo me habías gustado.
miércoles, julio 18, 2007
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1 comentario:
tan, pero tan vos...
te adoro
sofi
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