Las palabras de hoy son mías, me pertenecen. Las articulo a mi antojo. Entonces no te sorprende que noche y anoche sean lo mismo, que beso y deseo tengan un final de cama.
Es posible que te extrañe la ausencia del "extraño", pero hoy no me nace. Lo reemplazo con un "recuerdo", con cicatrices, manchas, olores.
Y no te pido permiso para párrafos cortos y marea de sinónimos... hoy no dudo y me divierto así.
Y anoche/noche... ¿cómo nos divertimos? Perdidos en el beso/deseo dimos las mil y una vueltas, cerraba los ojos y todo perdía estabilidad. "Recuerdo" pedir tiempo, decir basta, me caía con vos arriba, nos caíamos. Pareció gracioso porque en mi cabeza había un anécdota de cerveza cayendo en mi pantalón... y de cerveza en el aire a mancha hubo tan poco tiempo (casi como el que me dí), que tuve miedo de lo brusco y agresivo, del "es" y del "fue". Pero no nos caímos, sí la cerveza, pero nosotros no... y aun así, hoy me levanté. Tanto tiempo en el suelo que la mañana se cansó y la tarde se tuvo que encargar de mí, de que estuviera bien. Y pude estarlo.
- No te escucho bien ¿podés hablar más fuerte?
- ¡Acá!
- ¿"Acá", qué?
- ¡Acá estoy!
- Es verdad, no te había visto... aunque tu aliento me dio una pista.
(y nos reímos... y despues de la carcajada me comí un chicle de olor a menta)
Igual, debo serte sincero... todavía no encuentro las cicatrices...
Aunque aun las busque, fallo...
¿será que no me habré lastimado?
domingo, marzo 25, 2007
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