Un recuerdo de todos los que tengo, una vieja historia, se viene entrometiendo entre mis fantasías. Sin previo aviso, algo fastidiosa tal vez, orada mi mente y consigue que le ceda terreno. Formalmente la invito a pasar... realmente me conquista a su paso.
Pienso entonces, cuando puedo, como revertir esta situación. Si bien hoy la anécdota me produce algún placer, se que es casual... que tiene carácter de antojo. Mañana (digo mañana porque es lo próximo que viene, mañana tal vez son segundos) va a volver a su papel de estigma. Eso se lo sé... estoy seguro... ¿Pero que hacer al respecto?
Olvidarlo es imposible... lo mejor es enterrarlo.
Enterrarlo en el fondo de mi memoria, enterrarlo y dejarlo sin aire... enterrarlo bajo tierra, húmeda tierra... tierra negra de pantano, tierra y barro, entre musgos, hierbas malas y tréboles... bajo tierra y a oscuras por las noches, con sólo un rayo de sol, escueto, a la hora del mediodía... sí, eso... matarlo y enterrarlo...
pero con cuidado
pues aun muerte y enterrado, puede florecer.
lunes, julio 16, 2007
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1 comentario:
ya sabes lo que te dije, la clave: el final...
te quiero enormidades
sofi
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