domingo, septiembre 09, 2007

La vieja receta

Desesperado, recurre a la vieja receta. Tiene fe y experiencia en ella.
Desempolva los cuadernos y recolecta momentos pasados, sucesos destacados en los márgenes de las hojas descuidadas. Elije entres las mil voces que ahora le hablan. Bautiza a dos personajes que delaten algún juego de palabras. Los involucra en un tiempo análogo y algún lugar deseado. Los obliga a hablar.
Él repite un sinfín de expresiones carentes de estilo, pero que sin duda roban desde una sonrisa (pasando por un beso) hasta un corazón. Ella sólo se enamora.
Él se arriesga, corre, salta, mata, salva, llora (porque es sensible), crea, regala, da...
Ella admira, festeja, sonríe, disfruta, pide (porque necesita), goza, recibe, ama...

Y luego deja de escribir.
Cuando encuentra en las palabras ordenadas el mensaje en clave, abandona (algo satisfecho) la pluma. Publica el resultado (lo expone en donde pueda)... y luego se sienta a esperar.

1 comentario:

Unknown dijo...

tuve un tiempo sin pasar por el blog, por suerte volvi...
besotes
sofi