lunes, octubre 15, 2007

... de vida

Comienza cerrando la mano, concluye en puño. Intimidantes nudillos de dedos con anillos, que se preparan para un golpe, reciben antes un beso (una muestra de afecto). El aire ayuda y la piña recibe doble envión. Un ráfaga de viento (extensa y feroz) es cómplice del ataque y se lleva consigo el grito de la víctima... aunque no evite el estruendo de la caída.
El atacante observa al malherido. Lo escupe respetando cierto rito. Lo amanza e insulta (a veces al unísono). El atacado dejó de prestarle atención aun antes del derechazo... estaba "viendo" como su vida pasaba delante suyo.
Sus primeros años, sus primeros pasos, sus priemeras palabras... sus primeros todos... y empezó con los segundos... su segunda experiencia sexual y vino el golpe su segundo trabajo y comenzó a caer su segundo antes y se estrelló contra el suelo y gritó y lo embistió una ráfaga de viento y ahí se fueron... su dolor, su grito, el viento... y sus últimos segundos de vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que lindo que escribis!!!!...dificil criticartelos...muy dificil....