miércoles, noviembre 08, 2006

Semillas - No es volver II

Tan rápido fue que sin dudar decidí cortarme la lengua. Sangre desparramada, sangre en medidas justas, sangre de color confuso... sangre escrita con pluma. Un mar que ahogaba sensaciones.
Ahogarse, dejar de respirar... mueren mil palabras, aun más de las que quisimos matar. Sin testigos, desaparecen de la tierra. ¿Pero sus semillas? Caricias lejanas que por momentos nos entibian la piel y que luego, traicioneramente, nos producen escalofríos.
Cuando ya no esté entre ustedes, deseo que alguien absorba mi sangre perdida y la deje circular por su cuerpo. Si consigue sentirla propia, el día de mañana podré volver a gritar. Flores.



Esperaré en silencio... mi ansiedad ya me está volviendo torpe y obvio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

excelente...creo que no hay otro adjetivo que le encaje mejor...
me encanta verte renovado, creo que estas pudiendo salir un poco de las estructuras a la hora de escribir, creo que tu estilo se conserva, pero cambian las formas...lo veo perfecto!

saludillos...
sofi